Cómo el agua daña la electrónica

Es de conocimiento general que el agua hace cosas malas para la electrónica, pero aún hay algunas cosas que quizás no sepa sobre cómo el agua puede dañar los componentes electrónicos y qué puede hacer si alguna vez toma accidentalmente sus dispositivos para nadar. Este tipo de prevención se debe tener, no todos tenemos tanto dinero para reponer nuestros electrónicos aunque tiendas como Kyeroo aunque ofrezcan las mejores ofertas.

¿Qué está pasando exactamente?

Usemos tu teléfono inteligente como un ejemplo de cómo se produce el daño causado por el agua, y digamos que accidentalmente lo dejas caer en un charco de agua y termina dañando el dispositivo, lo que provoca una falla de funcionamiento y, eventualmente, un fallo total. ¿Cómo exactamente el agua hizo todo ese daño?

Curiosamente, en realidad no se trata del agua, sino de las impurezas microscópicas y los iones en el agua. Estos iones se pueden unir para formar una especie de cadena, y si tienen la suerte, ambos extremos de la cadena pueden hacer una conexión entre dos puntos de contacto diferentes dentro del teléfono. Si el teléfono está encendido, esto enviará electricidad a donde no debe ir, creando un cortocircuito y causando daños al dispositivo.

El H20 puro no es en realidad tan conductor

El agua en sí no es necesariamente un enemigo de la electrónica. No es como verter agua en un trozo de papel y ahora, de repente, ese trozo de papel está completamente arruinado. Es un poco diferente con la electrónica.

Técnicamente, podrías apagar tu teléfono, empaparlo en agua, dejarlo secar completamente, volver a encenderlo y seguiría funcionando como si nada hubiera pasado (aparte de que los marcadores de detección de agua se vuelven rojos). No recomendaría hacer esto como un experimento, pero técnicamente funcionaría. Básicamente, es lo que sucede cuando lavas accidentalmente tus memorias USB en la lavadora de ropa, pero aún así terminan funcionando bien.

Como se dijo anteriormente, en realidad son los iones de las sales disueltas en el agua que actúan como conductores, en lugar del agua en sí. Para demostrarlo, otro experimento que probablemente no deberías hacer sería tomar agua destilada (que es H20 al 100% puro sin impurezas o iones) y descargarla en tu teléfono mientras está encendido. Teóricamente, no sucedería nada malo, ya que no hay iones para crear un camino para la electricidad y provocar un cortocircuito.

Sin embargo, un experimento más seguro que puedes hacer es tomar un sensor de detección de fugas de agua y colocarlo en agua destilada, no debería dispararse. Sin embargo, si lo coloca en el agua del grifo donde hay iones presentes, el sensor se disparará y sonará. Sin embargo, esto no funcionará con todos los sensores de fugas de agua, ya que algunos están diseñados especialmente para detectar incluso agua destilada. Y esto se debe a que el agua destilada no es completamente no conductora, pero su conductividad es tan baja que la probabilidad de que lleve electricidad no es muy alta en la mayoría de las situaciones.

Cuidado con la corrosión del agua

Incluso si tu teléfono u otro dispositivo electrónico ha experimentado un nado inesperado y aún funciona, todavía no está completamente despejado, ya que la corrosión del agua también puede causar daños a los componentes electrónicos. Tal vez sea el asesino silencioso, porque incluso si tu teléfono aún funciona después de haber estado expuesto al agua, la corrosión que comienza a producirse posteriormente en el interior también puede causar su propio daño.

La corrosión no es más que el resultado de una reacción química entre el metal en una placa de circuito y todo lo que entra en contacto: en este caso, el agua y sus minerales e impurezas. Un gran ejemplo de corrosión con la que probablemente esté lidiando ahora mismo en su automóvil es el óxido: el metal se combina con el agua y el oxígeno para formar óxido de hierro, que lentamente convierte el sólido marco de acero de su automóvil en un polvo escamoso y polvoriento.

 

Los dulces más locos

Probar nuevas texturas y sabores es quizás la atracción de muchos, quienes desean conseguir diferentes experiencias gustativas. Entre estos descubrimientos de sabores, existe los más excéntricos que podemos conocer. Seguidamente,  una pequeña muestra de dichos postres y golosinas más extraños pero apetitosas que podrías imaginar. Sabes qué alimentos son adecuados y cuáles no para nuestra salud, sin embargo un poco de dulce no le hara da;o a nadie.

Iniciamos la lista con la bella localidad de Sicilia, en Italia, donde encontramos el Mpanatigghi, cuya forma es similar a una empanada, cuyo rellenos consiste de almendras, azúcar, clavos de olor, chocolate oscuro, nueces, canela, y algo inesperado: carne de res, dándole un deliciosos sabor. Pero si eres de los que prefieren Hamburguesa por sobretodo, puedes encontrar en el mercado, chocolates cuyo sabor es el de tu manjar favorito.  Las Every Burger te brinda lo más delicioso de los dos mundos, es decir un bombón sabor a Hamburguesa.

Desde la lejana India, nos llega el Ras Malai, cuyo ingrediente principal es el queso llamado chhena, es suave y se cocina con leche y azúcar,  aderezado con cardamomo y azafrán. Su decoración es generalmente con frutos secos, pistachos y almendras.

Así mismo, encontramos a la venta, unos simpáticos chicles cuyo sabor es a albóndigas, llamados Meatball Bubble Gum. Resultan geniales para las personas vegetarianas. Lituania no se queda atrás en este recuento,  ya que en las celebraciones como bodas o cumpleaños, sirven un dulce denominado Sakotis, cuya forma es similar a un erizo.

Pero la lista de dulces no solo es para quienes son adictos a ellos, pues los vegetarianos también tienen sus opciones, como por ejemplo, el Pickle Gumballs que consiste en un chicle con sabor a pepinillos conservados en vinagre. Continuando con estas rarezas para el paladar,  se encuentra en Japón el chicle con sabor a wasabi, que más que dulce, es exageradamente picante.

Otro extraño sabor, es el presentado por el Ballpark Gum, o en español:  sabor a Estadio de Baseball, que consiste en una combinación de sabores de los conocidos perros calientes, con cerveza y algunos maníes, todos juntos en una goma de mascar, cosa que resulta hasta  económica. De la misma manera, encontramos una exótica golosina llamada Bubble gum hairballs, si! Una goma de mascar sabor a pelo de gato. Quién iba a imaginarlo.

Para continuar, encontramos los Caramelos con sabor a medusa. Su origen viene dado por la sobrepoblación de las mismas en Japón. Quiénes los consumen aseguran que es delicioso.

Los Camel Balls, son otro singular chicle de origen español, cuya forma es la de los testículos de los camellos y es disfrutado por grandes y chicos sin importar su forma debido a su delicioso sabor. El Bug Candy es un dulce que puedes encontrar en Tailandia, se trata de chapulines con una cubierta de chocolate. Es muy común verlos vender en las calles. Son una combinación extraña de texturas entre suave y muy crujiente, siendo lo mejor, su sabor a grillos.

Para cerrar nuestro conteo, no podemos dejar por fuera a los amantes del tocino. Para ellos la empresa Archie McPhee, tiene una gran variedad de productos cuya base es la deliciosa panceta. pastillas, caramelos, gomas de mascar y chupetines.